

NUESTRA HISTORIA













La Asociación nace en los municipios de Zipaquirá y Pacho Cundinamarca en el años 1999, como el resultado de la preocupación de una serie de profesionales voluntarios en diferentes áreas, que, conocedores de la problemáticas presentes en los aspectos culturales, educativos y sociales del país, se dieron a la tarea de plantear estrategias para su solución, a través de una intervención en las área de trabajo social y psicología.
Continuamente, se estableció el área de pedagogía y de vocacional, consolidándose un equipo profesional interdisciplinario con el fin de brindar una gama de alternativas para la restitución de derechos en población vulnerable. La intervención profesional que ha venido desarrollando la Asociación Integral para el Desarrollo de Grupos Humanos ha estado enfocada bajo proceso de acompañamiento bajo el paradigma de la corresponsabilidad donde cada uno de los actores sociales se empodera de sus deberes y derechos ante la sociedad.
Para el 2003, La Asociación Integral para el Desarrollo de Grupos Humanos emprende un nuevo reto con el Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico –IDEP– en la convocatoria diseñada para “Apoyar y financiar proyectos de investigación educativa que desarrollen estrategias pedagógicas en la escuela y/o el aula para promover proyectos de vida de niños y niñas en situación de vulnerabilidad”. En este sentido, el Proyecto “Economía Solidaria: un Proyecto de vida” se llevo a cabo con los jóvenes de sexto a noveno de la Institución Educativa Distrital Rural Quiba Alta, en Ciudad Bolívar. Durante un año el trabajo investigativo identifico la participación como una estrategia de afrontar situaciones de vulnerabilidad, en donde las expresiones artísticas constituían una herramienta esencial en proceso de expresión, análisis critico de problemáticas y especialmente de inclusión.
Como resultado de las labores realizadas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en diciembre del 2004 amplió nuestro campo de acción a los municipios de Cáqueza y Girardot continuando con el programa de Intervención de Apoyo en la Modalidad de Situación de Peligro” y de “Atención a la Población en Conflicto con la Ley”.
Durante este periodo, hemos consolidado un Proyecto de Atención Institucional –PAI- abordado desde las cuatro áreas de derechos –área de vida y supervivencia, área de protección, área de desarrollo y área de participación- en el marco del articulo 44 de la constitución Nacional de Colombia de 1991.
Para el año 2008, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, mediante invitación directa, convocó a GRUPHUM a participar de nuevos proyectos, éstos dirigidos a jóvenes infractores de ley pertenecientes al sistema de responsabilidad penal para adolescentes –SRPA-, ubicados en el municipio de Zipaquirá.
Con una experiencia amplia en programas sociales y en desarrollar diferentes modalidades según lineamientos del ICBF, la regional Bogotá, para mediados del 2012 celebró nuevos contratos con la Asociación, para llevar a cabo en la ciudad capital. Programas dirigidos a niños, niñas y adolescentes (NNA) que se encuentren en amenaza y vulneración y que permitan restablecer derechos de NNA en explotación laboral.


Un poco de historia del país y la génesis de la Asociación Integral Para el Desarrollo de Grupos Humanos (Gruphum).
Colombia vivió durante los años 90, una de las décadas más oscuras recordada por la historia reciente del país. Fue una época en la que las vandálicas acciones de los entonces fortalecidos grupos narcotraficantes, se sumaron a una larga historia de violencia derivada de la guerra de guerrillas y grupos paramilitares.
El conflicto generado por el control del territorio y el narcotráfico habían convertido el hogar de muchos campesinos colombianos, en bastos campos de batalla. Esto produjo un fenómeno de desplazamiento forzoso que hizo cambiar la forma en que se vivía en las grandes urbes y en las zonas rurales.
Muchas de estas familias, al llegar a la ciudad, cambiaron sus costumbres y sus modos de producción. Hubo un incremento extremo de la clase marginal y pocas políticas sociales que pudieran hacerse cargo, con la misma rapidez, de los cambios que resultaban de este creciente fenómeno.
Es en medio de esta crisis humanitaria y de este panorama sociopolítico que nace la Asociación Integral para el Desarrollo de Grupos humanos, como respuesta y alternativa a la situación de vulnerabilidad y falta de garantía de derechos que afectan, en mayor medida, a la población infantil y juvenil.
En sus inicios, la Asociación atendía a cerca de 30 menores y sus familias en el municipio de Pacho, Cundinamarca, implementando un plan de acción que contemplaba una asesoría psicosocial, un refuerzo escolar y nutricional y una sensibilización a las artes. En ese entonces y a falta de una sede para trabajar, los profesionales, a los que siempre les ha sobrado imaginación, se las arreglaban para adecuar espacios no convencionales, donde poder ejercer su labor.
Fue así como una pequeña sala del hospital del municipio hizo las veces de salón de clase, en los que se propiciaron los primeros encuentros. El Hospital dejaba de ser por unas horas, el lugar exclusivo dónde la gente llevaba sus dolencias y enfermedades, para recibir a niños y niñas radiantes de vida y optimismo. En los largos pasillos de muros escarpados se alternaban los lamentos de los enfermos con las sonrisas y el canto de rondas infantiles de los más chicos. Pinceles, pinturas de colores y material artístico se mezclaban por un momento con los frascos de medicamentos, las gazas y las jeringuillas. Por aquellos días de finales de los años 90, junto a la sala de partos, nacía Gruphum.
Gruphum crece.
Poco a poco la popularidad de las actividades realizadas en estos espacios hizo que más familias se interesaran por hacer parte de este proyecto; atrás habían quedado los días en que se trabajaba en la sala del hospital. Ahora se contaba con un espacio más propicio para recibir a los niños y realizar las actividades.
Gracias a la alianza que se hizo con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, se abrieron nuevas sedes, esta vez en el Municipio de Zipaquirá y Cáqueza. Se atendía población en los programas de prevención y restitución de derechos y se cualificaba la metodología de enseñanza a través de las artes y la música, fortaleciendo el saber pedagógico con proyectos transversales, proyectos productivos y prelaborales, generando nuevas alianzas con entidades educativas y gubernamentales del país.
No pasó mucho tiempo antes de que la asociación enfrentara un nuevo reto y abriera nuevas sedes. Esta vez se inició un trabajo con los programas de responsabilidad penal para menores infractores de ley y explotación laboral y nuevas sedes en el municipio de Girardot y Bogotá.
En este momento la Asociación Integral Para el desarrollo De Grupos humanos cuenta con un equipo de 30 profesionales, que trabajan para restituir y garantizar los derechos de los niños y las niñas, por sus programas han pasado más de 2000 participantes en 14 años de experiencia social y educativa. Atiende un total de 345 cupos en 5 sedes en diferentes municipios de Cundinamarca y 8 modalidades de restitución de derechos diferentes.
Ahora somos la familia Gruphum.
El país ha heredado diferentes dificultades que se gestaron en los años noventa, muchas de ellas han sufrido diferentes metamorfosis que han gestado nuevas problemáticas tanto en las ciudades como en los municipios. Así mismo Gruphum ha adoptado nuevas metodologías de intervención psicosocial y de pedagógica para impactar en una sociedad en constante cambio, que presenta nuevos retos y dificultades.
Colombia es un país de contrastes, donde lo terrible cohabita con lo hermoso, donde la austeridad departe en la misma mesa con la opulencia, donde, en cualquier esquina, la genialidad se cruza con la brutalidad. Colombia la bella, la insalvable y la redentora, la mística y mágica. Colombia un lugar propicio para que un grupo humano se permita soñar de forma colectiva, en mitad de una pesadilla de unos pocos. Gruphum es un sueño, un sueño construido a varias manos, para todo aquel que se permita soñarlo, donde el único riesgo que se corre, (como lo enuncia con entusiasmo Carolina Guerrero, su fundadora, cada vez que tiene oportunidad) es que los sueños tienden a cumplirse.
Leonardo Duquino /12.
![]() 000_0628.jpg | ![]() capacitacion sonia.jpg | ![]() ENCARRETESE 284.jpg |
|---|---|---|
![]() ENCARRETESE 183.jpg | ![]() brian 001.jpg | ![]() 6.jpg |
![]() ENCARRETESE 325.jpg | ![]() IMG_9993.jpg | ![]() ENCARRETESE 117.jpg |
![]() 9.jpg | ![]() ENCARRETESE 090.jpg | ![]() IMG_2746.jpg |
![]() IMG_2502.jpg | ![]() 000_0897.jpg | ![]() 000_0912.jpg |
![]() 8.jpg | ![]() girardot 095.jpg | ![]() 002014.jpg |
![]() 000_1220.jpg | ![]() Imagen1.png | ![]() Imagen3.png |
![]() caqueza 022.jpg | ![]() Imagen2.png |
























